
The Political Room, una mirada a la actualidad
⚽ El partido más sucio: cómo los gobiernos han manipulado los mundiales de fútbol
Se suele decir que existe una línea que separa el deporte de la política. En los mundiales de fútbol, esa "línea" siempre ha sido extraordinariamente fácil de cruzar. En este episodio de The Political Room, Daniel e Iván repasan los casos más llamativos de interferencia política en la historia de los mundiales, desde los primeros torneos hasta el presente. El punto de partida es el Mundial de 2026: la expulsión del delantero estadounidense Florin Balogun en plena eliminatoria, las llamadas de altos funcionarios de la administración Trump, y la presión directa de Donald Trump sobre Gianni Infantino para que la FIFA revisara la sanción. Una sanción que, efectivamente, acabó siendo levantada. Con todo, lo ocurrido en 2026 no es nuevo. En 1934, Mussolini convirtió el Mundial de Italia en un instrumento de propaganda fascista: estadios remodelados, árbitros comprometidos y un trofeo que debía demostrar la superioridad del nuevo hombre italiano. En 1962, la red diplomática brasileña y el propio primer ministro Tancredo Neves presionaron a la FIFA para que Garrincha pudiera jugar la final pese a su expulsión —y lo consiguieron—. En el Mundial de España de 1982, el hermano del emir de Kuwait bajó al campo en Valladolid para exigir al árbitro que anulara un gol, y el árbitro cedió. Y en 2002, en Corea del Sur, lo que empezó como una sospecha terminó convirtiéndose en certeza: los arbitrajes que eliminaron a Italia y a España en aquel Mundial difícilmente pueden explicarse sin hablar de algo más que errores. Un episodio sobre fútbol, pero también sobre poder, sobre la fragilidad de las instituciones deportivas y sobre por qué el mayor espectáculo del mundo siempre ha sido, también, un tablero político. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals






