
Santiago Peña
Se encontró la nómina del dictador Franco
En 1938 las autoridades coruñesas decidieron hacerle un regalo a Franco, y les pareció buena idea entregarle una mansión para que dispusiera de ella y, esperaban, pasara allí sus vacaciones. Esa mansión era el Pazo de Meirás, que había pertenecido a la escritora Emilia Pardo Bazán. Durante 80 años el dictador y su familia hicieron uso del lugar con total libertad.




