La aventura que mi hijo no habría vivido conmigo
Mi esposo llevó a nuestro hijo y a sus amigos a un safari. Yo no fui, pero mi mente los acompañó todo el día: ¿ya comieron?, ¿tendrán sueño?, ¿y si se caen?, ¿y si algo pasa? Cuando regresaron, los niños venían felices y









