
Episode #101
Audacia ante Dios (de nuestro culto del 2 de agosto de 2026)
Ver la versión en video aquí: https://youtu.be/BBUCiTTWBHg Confianza Delante de Dios | Hebreos 4:14–16 y Salmo 27 ¿Cómo sería acercarnos a Dios con verdadera confianza? No con arrogancia, sino con la seguridad de alguien que sabe que es amado. Este sermón comienza con la extraordinaria historia de Gary Gentry, quien a los 14 años llegó sin invitación a la casa de Hank Williams Sr. y simplemente llamó a la puerta. Esa clase de audacia nos lleva a una importante pregunta espiritual: ¿Tenemos esa misma confianza para acercarnos a Dios? Hebreos 4:14–16 enseña que, debido a que Jesús es nuestro gran Sumo Sacerdote, podemos acercarnos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar gracia en el momento de necesidad. A través del Salmo 27, esta lección presenta varias razones por las que podemos acercarnos a Dios con confianza. Nuestra confianza viene de quién es Dios. David podía decir: “El Señor es mi luz y mi salvación.” Nuestra confianza no depende de lo buenos que hayamos sido, sino del carácter de Dios, de Su misericordia y de la relación que Él nos ha permitido tener con Él. Dios no es solamente Dios— Él es tu Dios. Nuestra confianza viene de nuestra perspectiva. El Salmo 27 no pretende que los problemas nunca llegarán. David habla de cuando los enemigos lo ataquen y de una situación en la que un ejército pudiera rodearlo, y aun así decide permanecer confiado. La fe no siempre cambia lo que sucede a nuestro alrededor, pero sí cambia la manera en que lo enfrentamos. Hebreos 11 y la historia de Job nos recuerdan que confiar en Dios significa decidir seguir aferrándonos a Él. Nuestra confianza viene de nuestro deseo de estar con Dios. El mayor deseo de David era habitar en la presencia del Señor. Piense en llegar a la casa de sus abuelos sabiendo que lo aman. Usted no se queda nervioso en la puerta preguntándose si será bienvenido. Entra porque sabe que pertenece allí. Si nuestra familia terrenal puede amarnos de esa manera, ¿cuánto más nos ama Dios? La oración no consiste en darle a Dios información que Él desconoce. Él ya lo sabe todo. La oración tiene que ver con una relación. Dios quiere que Sus hijos hablen con Él. Nuestra confianza viene de la gracia, no de la perfección. En el Salmo 27 David ruega: “Ten misericordia de mí.” Nuestra capacidad de acercarnos a Dios nunca ha dependido de que jamás volvamos a equivocarnos. A veces pensamos: “Fallé otra vez. No puedo volver a decirle a Dios que fallé otra vez.” Pero Dios ya lo sabe. ¿Y a dónde preferiría Él que fuéramos? Dios no se cansa de Sus hijos cuando sinceramente continúan buscándolo. El sermón termina regresando a Hebreos 4 y a la invitación de acercarnos directamente a Dios para recibir misericordia y ayuda. Si Dios realmente es quien dice ser, entonces nuestra vida—y especialmente nuestras oraciones—deben reflejar esa confianza. Esta semana, hable con Dios acerca de algo que nunca antes le haya contado. Inclúyalo en algún área de su vida donde normalmente lo deja fuera. En este sermón: • Hebreos 4:14–16 — Acercarnos al trono de la gracia • Salmo 27 — Por qué David podía vivir con confianza • Confianza basada en el carácter de Dios, no en nuestro desempeño • Escoger la fe aun cuando las circunstancias producen temor • La oración como relación y no simplemente como formalidad • Por qué nuestros fracasos deben llevarnos hacia Dios y no alejarnos de Él • Aprender a vivir como personas que realmente creen que Dios las ama






