
Ecos de AETH
¿Qué es una fe que se mueve?
Invitado: Rev. Jesús García Con este primer episodio inauguramos la séptima temporada, titulada "Fe que se mueve: el buen vecino en acción". Nos acompaña el reverendo Jesús García, pastor general de la iglesia Church of the City en New London, Connecticut. A partir de su experiencia ministerial tanto en Puerto Rico como en los Estados Unidos, el pastor García nos confronta con el peligro del estancamiento espiritual y nos recuerda que la fe cristiana no es un dogma estático ni un destino final, sino un camino activo. La conversación nos invita a romper el encierro del templo dominical para encarnar el Evangelio en la vida cotidiana, caminar el vecindario y dejarnos transformar profundamente por la realidad del prójimo. Puntos clave del episodio: La fe como camino y no como destino: Basándose en la advertencia de Santiago de que la fe sin obras está muerta, se enfatiza que una fe inmóvil se asfixia y se corrompe. La fe es comparable a la disciplina de un gimnasio: no basta con conocer la teoría, las ventajas o las instrucciones; es indispensable ejercitarla a diario, salir de las cuatro paredes del templo y ponerla en práctica en el encuentro cara a cara con la comunidad. De la lástima a la compasión transformadora: Ser una presencia eclesial relevante exige no solo buscar impactar al vecindario, sino tener la humildad de permitir que la realidad de la comunidad afecte a la propia congregación. Para predicar con pertinencia y encarnar el amor de Dios, el creyente debe transitar de la mera lástima distante hacia una empatía compasiva que camina, escucha historias y reconoce rostros concretos. Creatividad y diversidad en el servicio: El mandato de salir al encuentro del prójimo no se reduce a una acción física idéntica para todos. Aquellas personas con limitaciones de movilidad pueden ejercer un poderoso "ministerio del teléfono", enviar mensajes de texto o interceder en redes sociales. Asimismo, la iglesia puede respaldar y fortalecer a organizaciones sin fines de lucro locales que ya operan con excelencia, preparar paquetes de alimentos ( snacks ) de emergencia con mensajes bíblicos o establecer presencia activa en los comercios del vecindario. Hospitalidad genuina sin agendas de captura: Al abrir las puertas del templo para actividades vecinales o de servicio social, la comunidad de fe debe aclarar con transparencia que no busca coaccionar ni adueñarse de las personas. El objetivo primordial no es inflar la membresía de la iglesia, sino actuar como un buen vecino que sirve con desinterés y trabaja en conjunto por la transformación integral del barrio. La santa inconformidad que moviliza: Para romper la parálisis de las zonas de confort, el creyente debe abrazar la "santa inconformidad": una inquietud del Espíritu Santo que reconoce que la vida cristiana va mucho más allá de la experiencia emocional del culto dominical. Este despertar exige salir de la comodidad, orar con vulnerabilidad, observar con atención dónde Dios ya está obrando y dar pasos de acción concretos sin esperar condiciones de perfección. Invitación final: El Rev. García nos invitan a examinar en qué áreas de nuestra vida la fe continúa estacionaria, recordándonos que Dios nunca coloca una iglesia en un lugar por casualidad, sino con un propósito redentor específico. La invitación final es a dejarnos guiar por el Espíritu Santo, abandonar la seguridad del cautiverio eclesiástico y salir a las calles y aceras de nuestra ciudad con valentía, dispuestos a incomodarnos para ser las manos, los pies y el rostro visible de Cristo en medio de nuestros vecindarios. Visite nuestra página web: aeth.org






