
Al Amparo del Altísimo
El Bautizado Evangelizador, Testigo Vivo en el Mundo
Profundizamos en el verdadero sentido de la evangelización cristiana, advirtiendo sobre el peligro de caer en un falso activismo que prioriza la estructura, las estrategias o la prisa humana por encima del Espíritu Santo. A través de la metáfora mística del hortus conclusus (el jardín cerrado) inspirada en san Juan de la Cruz, se plantea que la evangelización no radica esencialmente en un «hacer», sino en un «ser»: cultivar el alma como un huerto para el deleite de Dios y permitir que Cristo sea el verdadero jardinero. Es una llamada a cuidar la propia vida espiritual para ser, a ejemplo de san Francisco de Asís y santa Teresita del Niño Jesús, testimonios vivos y «velas del Sagrario» que anuncien al mundo la presencia de Dios.






