
Academia Cristo Podcast
…REFLEXIONES…
Domingo 20 de septiembre de 2026 Eclesiastés 5: 20. Y como Dios nos llena de alegrÃa el corazón, no nos preocupamos mucho por los dÃas de nuestra vida. …REFLEXIONES… Una pregunta: si Satanás lograra que reflexionaras sobre tu vida, ¿qué clase de reflexiones serÃan? Las reflexiones que vienen de Satanás podrÃan incluir las siguientes: Lo logré. Soy un éxito. He hecho lo que me propuse hacer. Ahora estoy disfrutando de las cosas que hacen que la vida valga la pena. Por otro lado, las reflexiones de Satanás también podrÃan incluir pensamientos como estos: Mi vida es una decepción. Debà haber logrado mucho más. No puedo olvidar a las personas que me han herido, ni puedo olvidar a todas las personas a las que les he fallado. Esas reflexiones de Satanás tienen algo en común: todas se centran en el yo, y todas pasan por alto la realidad de nuestro Dios y Salvador. La historia de tu vida no eres tú en el vacÃo. Incluye a tu Dios y Creador, que te ama tanto que decidió emprender una misión de rescate para salvarte de ti mismo. Para hacerlo, Dios se hizo uno de nosotros. En la persona de Jesús, vivió la clase de vida que tú sabes que deberÃas haber vivido. Luego tomó sobre sà todas las veces que le has fallado y las borró para siempre con su sangre derramada en la cruz. Y ahora él vive. Vive para deleitarse en ti. Se deleita en ti porque, por la fe en él, estás perdonado, limpio, precioso ante sus ojos. Y porque lo estás, él ha llenado cada momento de tu vida con un significado y un propósito que ninguna otra cosa puede igualar. Eres una creación especial de Dios por la fe en su Hijo, Jesús. Él está usando cada momento de tu vida para llevar a cabo su buena voluntad en tu rincón de su reino. Él ve tus frutos de fe y los usa. Sin importar tus circunstancias externas, lo que haces importa. Importa porque Dios mismo está obrando por medio de ti. En Jesús, tú y yo podemos sacudirnos las reflexiones distractoras que Satanás trata de deslizarnos. En Jesús, Dios nos llena de alegrÃa el corazón. Oremos: Señor, cuando Satanás deslice sus reflexiones en mi mente, reemplázalas con la alegrÃa de corazón que viene de ti. Amén.

