
Derribando los altares: la idolatría en tiempos modernos.
Mi petición a Dios sigue siendo la misma: Ay de mí, terco corazón, ¿por qué sigues idolatrando falsosdioses? Ay de mí, terco corazón, ¿por qué sigues adorando en terreno baldío donde nada florece? Adora a Dios, el único
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