
No dejes que el pecado te aleje de Dios
Dios quiere tu alegrĂa y tu paz. Su deseo es tu bienestar, pero muchas veces nos alejamos de Él por una sola razĂłn: el pecado. AsĂ como el aceite y el agua no se mezclan, Dios no se mezcla con el error. Cuando pecamos, n











